Consejos para ahorrar en la cocina


¿Siente que tienes demasiados gastos en casa y no sabes cómo reducirlos? Deberías empezar a analizar lo que gastas en la cocina. Esta zona de la casa consume muchos recursos ya que tiene una gran actividad en la vida cotidiana.

Toma nota de estos consejos para ahorrar en la cocina, ya que con ellos vas a poder reducir tu inversión. Conseguirás ahorrar en comida y electricidad. ¡Seguro que lo notas a final de mes!

El mal uso de los electrodomésticos

Una de las principales razones por las que la cocina tiene tanto gasto es por el mal uso de los electrodomésticos y de los diferentes elementos para cocinar.

Para ahorrar en comida presta atención a estos consejos:

  • Utiliza peladores: si usas cuchillos poco afilados tirarás a la basura comida que con un pelador salvarías. El pelador te sirve para pelar la comida de la forma más eficaz posible y no desperdiciar nada de alimento.
  • Espátulas de goma: no dejes restos de comida en los tuppers, cazuelas o cualquier otra fuente donde eches comida. Con la espátula de goma aprovecharás toda la comida que cocinas sin que acabe pegada en las paredes de los recipientes. Su coste es muy bajo, por lo que compensarás su compra rápidamente.
Un consejo extra: Recuerda que gran parte del valor nutricional de los alimentos está en su cáscara: intenta consumirla siempre que puedas, y las que no quieras puedes usarlas para nutrir la tierra de tu pequeño huerto.

También debes prestar atención a la cocción. Tanto a los utensilios que utilices como también a las metodologías. El horno puede ser genial para muchas recetas, pero si puedes coloca rejillas múltiples en su interior y prepara comidas simultáneamente.

Así podrás cocinarlas al mismo tiempo gracias a la gran capacidad del horno con el mismo gasto energético.

Ahorrarás mucho en electricidad y optimizarás el tiempo que pasas cocinando. También recuerda apagar el horno entre 7 y 10 minutos antes de cumplir con el tiempo necesario. Así aprovechas el calor residual en lugar de desperdiciarlo.

Además, no es aconsejable que lo enciendas si lo que necesitas es calentar alimentos: el microondas es tu herramienta más adecuada para simplemente buscar la temperatura adecuada de tus platos.

Ahorra en la nevera

La nevera es una gran fuente de gasto energético de la cocina. Su funcionamiento se mantiene constante las 24 horas del día, pues mide la temperatura interna y adapta el uso del motor para conservar ese nivel de frío en su interior.

Una manera de ahorrar en el uso de la nevera es evitar abrir la puerta cada 10 minutos para que no pierda el frío. También verifica (y reemplaza si hace falta) los burletes de goma de las puertas, ya que si presentan desperfectos provocarán una fuga de frío y la acumulación de hielo y de escarcha en las paredes interiores.

Además, la acumulación de hielo, tanto en la nevera como en el congelador, afecta a su rendimiento ya que sobre exige al motor, haciendo que funcione más de lo necesario. Descongela el frigorífico y haz un mantenimiento adecuado de forma periódica.

Busca también la eficiencia en el uso del refrigerador. Introduce los alimentos cuando ya estén fríos y nunca calientes. Si los metes calientes la nevera necesitará hacer un esfuerzo extra para enfriar esos tuppers.

Como consejo final, recuerda colocar la nevera en un sitio adecuado. No debe estar junto a los elementos de cocción que emitan calor ni frente a una ventana por donde le de el sol directo.

También es aconsejable dejar una separación de unos 10 cm entre la parte posterior y la pared para que el motor pueda ventilarse y refrescarse fácilmente.

Si no puedes cumplir con estas dos condiciones en la cocina contempla la posibilidad de llevar la nevera a otra estancia del hogar más adecuada para su mejor funcionamiento.

Ahorrando en la comida

Cuando veas buenos precios en verduras y frutas no deberías comprar más de lo que vayas a consumir. Puede parecer un consejo simple, pero a veces pecamos de comprar de más al ver precios bajos.

Cuando el alimento que compras no se puede congelar deberías comprar solo lo necesario. Por muy barato que esté, si lo acabas tirando a la basura, habrás desperdiciado dinero.

Un consejo para conservar bien los alimentos es que guardes los cereales en contenedores de cristal con tapa de cierre hermético para que no se pongan rancios ni se echen a perder.

De esta manera no sólo reducirás el gasto en la compra, sino que también evitarás que tu inversión se desperdicie. Tan solo necesitas prestar más atención a la manera en la que conservas tus alimentos.

Una buena idea de ahorrar es aprovechar las ofertas de los supermercados y cocinar en grandes cantidades para poder congelar después en tuppers. Reducirás el tiempo que pasas en la cocina al hacer varias comidas simultáneamente y ahorrarás electricidad.

Si tienes alimentos congelados sácalos del congelador la noche anterior o con suficientes horas de antelación y déjalos descongelando dentro de la nevera.

Así el motor del refrigerador trabajará un poco menos al no necesitar aportar tanto frío al interior como de costumbre. Después, bastará con utilizar unos segundos el microondas para que alcance la temperatura adecuada para comer.

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