Cómo ahorrar en el uso de los electrodomésticos de la cocina


A la hora de usar grandes electrodomésticos la clave del ahorro es el correcto mantenimiento y uso. Veamos cómo cuidar y usar el frigorífico, el horno y el lavavajillas.

Mucho se ha hablado sobre el buen mantenimiento de los electrodomésticos, artefactos y elementos del hogar. En la cocina, esa habitación de la casa de tanto uso y de altas exigencias, encontramos electrodomésticos grandes, cuyo reemplazo resultaría sería muy costoso.

Pero hay muchas maneras en las que podemos evitar los  gastos de uso indebido, reparación y sustitución en los grandes aparatos, eléctricos y no eléctricos, en la cocina.

Mantenimiento del frigorífico

El frigorífico debe mantenerse siempre en orden. Aunque parezca una cuestión de estética y apariencia, mantener la nevera y el congelador ordenados nos permite ahorrar en su uso.

El frío se distribuye mejor, con lo que podemos minimizar la exigencia del motor. También, al estar ordenado correctamente el interior, será más fácil hallar lo necesario, minimizando también el tiempo de apertura de la puerta, y conservando mejor el frío. Para lograrlo, aprovecharemos contenedores plásticos rígidos y flexibles apropiados para el frío.

Para una mayor duración de la nevera úsala siempre correctamente. No dejes la puerta abierta por períodos prolongados (en especial en días de mucho calor) y asegúrate de que los burletes o las gomas de las puertas tengan buen cierre. Los mismos consejos son para los congeladores.

Limpieza, uso y mantenimiento del horno

Otro gran electrodoméstico presente en la cocina es el tradicional horno. Con o sin quemadores, es un artefacto indispensable en nuestras cocinas.

Para darle un buen mantenimiento al horno, úsalo correctamente. Límpialo con regularidad, incluyendo los conductos de gas, evitando que los restos de comidas queden atrapados allí, mermando el suministro de gas de alimentación de la llama.

Procura no mover demasiado el horno a la hora de la limpieza. Se trata de un elemento pesado, que podría deteriorarse por este movimiento constante. Si las puertas, por ejemplo, presentaran dificultades para mantenerse bien cerradas, cambia o reemplaza sus bisagras.

Recuerda que una puerta de horno que no cierra del todo produce una grandísima pérdida de calor interno, alterando el tiempo de cocción (¡y causando gran gasto extra!).

Trata de mantener la puerta del horno cerrada cuando lo uses. El calor que se escapa puede, con el tiempo, alterar el estado de las perillas o de los comandos superiores. Si esto sucede, retira las perillas, límpialas adecuadamente para quitarle los restos de grasa, y vuelve a colocarlas en su lugar, con algún lubricante si fuera necesario. Si las perillas se han derretido o deteriorado, reemplázalas: pueden provocar una falla en el suministro del gas.

Mantenimiento y uso correcto del lavavajillas

El lavavajillas es otro de los grandes electrodomésticos de la cocina. Procura utilizarlo adecuadamente, llenando su carga a la capacidad máxima recomendada y utilizando productos de buena calidad.

Procura utilizar los recomendados por el fabricante o bien productos hogareños naturales. También recuerda limpiar los conductos del jabón, del abrillantador y hasta de la distribución de agua, con agua caliente y vinagre blanco de alcohol. Así evitarás la acumulación de sarro de las aguas duras.

Dos veces por año, o más si lo requiere, verifica el buen estado de las mangueras y conductos de desagüe. Si tu lavavajillas posee filtro y recolector de suciedad, límpialo tras cada uso, para evitar la acumulación.

También utiliza el lavavajillas en el programa correspondiente y recuerda mantenerlo en un sitio que permita la ventilación de su motor para evitar que se sobrecaliente.

Anterior

10 consejos para pintar una habitación como un profesional

Cómo mantener la casa fresca sin aire acondicionado

Siguiente

Deja un comentario