Cómo cuidar los muebles viejos


El cuidado de los muebles del hogar debe ser un aspecto a tomarse en serio. Un buen mantenimiento te evitará tener que realizar reparaciones o, pero aún, tener que renovar el mueble con el gasto que ello conlleva.

¿Crees que no es para tanto? No será sólo el gasto de la compra del nuevo mueble, tendrás también que sumar el esfuerzo de tirar el mueble antiguo, el desplazamiento a la tienda, el transporte del mueble… ¡y el tiempo invertido!

Por eso es aconsejable saber bien cómo cuidar los muebles viejos para alargar su vida. Además, los muebles nuevos suelen ser muy llamativos… ¡pero su vida útil ya no es la misma que antes! Ahora con algún golpe sufren muchos más desperfectos.

Limpieza de muebles de telas

Cada mueble tiene sus secretos de cuidado y buen mantenimiento. Por ejemplo, los muebles de telas y de panas son grandes enemigos de los líquidos, pues dejan manchas que sólo se quitan con el lavado de las piezas completas y sus fundas.

Si haces una limpieza puntual no conseguirás más que dejar una “mancha” más limpia que el resto de la superficie.

Ante una mancha líquida procura colocar de inmediato un paño absorbente o papel de cocina, pero ni se te ocurra frotar. Si lo haces acabarás extendiendo la mancha.

Después de secar lo principal coloca sal fina o granos de arroz y aplica calor con un secador de pelo. Tras un rato aplicando calor comprueba si ha desaparecido la mancha y analiza si es de necesidad lavar la prenda.

Si se trata de un líquido con color prueba a mojar la mancha con agua limpia y repetir el procedimiento anterior para intentar retirar al máximo la marca. Si en cambio fuese sólida, déjala secar y luego procura quitarla frotando suavemente.

Cuidado de muebles de cuero

Los muebles de cuero deben ser limpiados con aceites esenciales o aceite de jojoba. Los productos de limpieza para el cuero y para la madera dan un brillo especial, pero van dejando una capa residual que, con el tiempo, facilitará que la superficie reciba y conserve el polvillo del aire del ambiente.

Procura limpiarlos a diario utilizando un paño suave y seco. Además, procura utilizar los productos de limpieza en crema o en aerosol con una regularidad no mayor a una vez por cada semana, o en casos especiales como eventos y celebraciones.

Cómo limpiar superficies de madera

Para las superficies de madera puedes utilizar productos de limpieza o una solución muy natural. Compra algunas nueces sin cáscaras, machácalas o rómpelas en un mortero. Colócalas dentro de un paño suave y limpio.

Coge el paquete en tu mano para darle algo de calor y frota con este paquete las superficies de madera tanto tiempo como puedas. Esto la restaurará, hidratando delicadamente sus fibras, y aportará a las superficies una apariencia brillante y elegante.

También puedes utilizar aceites esenciales puros, de los que se utilizan para realizar rutinas de aromaterapia. Sólo necesitas humedecer con el aceite un paño suave, seco y limpio, y frotar las superficies de piel, cuero y hasta de madera. Obtendrás brillo, hidratación y buen cuidado por una fracción del precio de un limpiador comercial.

Finalmente, mentalízate de que el cuidado será la clave para unos muebles duraderos. Trata delicadamente a tus muebles, sin golpearlos ni forzar su estructura.

Una vez al año analiza su estabilidad y firmeza para corroborar su buen estado o dar solución a las pequeñas reparaciones necesarias. Así, tus muebles podrán acompañarte toda la vida.

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